Las lavanderas

Francisco de Goya

(Esto está sacado de Wikipedia, mejor lo redactamos a nuestra manera, no?)

Unas lavanderas descansan luego de trabajar en la rivera del Manzanares. Una de ellas, mostrada de espaldas, es la víctima de una broma que sus compañeras pretenden hacer al asustarla con un cordero. Detrás, en segundo plano, se encuentran dos más en plena labor.

Sin duda se trata de uno de los paisajes más naturalistas y bellos de todo el conjunto. Se sitúa en una zona próxima a Madrid, con el Manzanares de testigo y la sierra de Guadarrama al fondo. Goya recuerda en las tonalidades al joven Diego Velázquez, cuya obra el aragonés había podido estudiar en los palacios reales.

El mismo Goya, en su informe a la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, describe la obra como «un descanso de Labanderas â la orilla del Rio una de ellas se quedó Dormida en el regazo de otra à la q.e ban azer se dispierte con un Cordero q. la arriman à la cara dos dellas».

El cielo esbozado cambia de tono e intensidad, mostrando a la vez a un sol que muere entre tonalidades espléndidas. Las mujeres son hermosas y vivaces, cuyos enrojecidos rostros constituyen el arquetipo de la feminidad que tanto había interesado en el rococó.

Se realizó en menos de siete meses, debido al inesperado cierre de la Real Fábrica. Ello no obsta para que el pintor se revele aquí como un colorista consumado, usa tonos vivos y alegres y las tonalidades, así como la luz, recuerdan a una escena de atardecer. La factura suelta y las manchas de color permiten estudiar a este cuadro como una de las piezas más logradas de Goya.

Las lavanderas