Cercedilla está
situada en el corazón de la Sierra de Guadarrama, al amparo de
montes que superan los dos mil metros de altura y que conforman un paisaje
de cumbres, valles y frondosos bosques. Los tres valles principales
comprendidos en su término municipal, ofrecen una extensa red
de senderos labrados durante siglos por el trabajo de leñadores
y gabarreros, pero también por el paso de ejércitos diversos
y de cortejos reales. La Calzada Romana, construida en el siglo I de
nuestra era, es quizás el ejemplo más espectacular de
camino histórico abierto en la sierra. A su lado, en la umbría
del pinar, se ocultan otras sendas más modestas, trazadas por
pobladores anónimos. Hoy en día, todos estos caminos constituyen
un paraíso para senderistas y montañeros. En invierno
muchos de ellos se pueden transitar en esquís o raquetas de nieve.
En verano, son un oasis de frescor en mitad de la meseta.
Junto a los valores
naturales de Cercedilla (extensivos a otros lugares de la Sierra, como
los Parques Naturales de Peñalara o la Pedriza; o valles tan
espectaculares como La Barranca, Valsaín y Lozoya) cabe resaltar
la belleza y singularidad de sus caserones, ejemplos de una arquitectura
estetizante al tiempo que perfectamente adaptada al entorno montañoso.
Finalmente, Cercedilla,
por su cercanía a lugares de especial interés histórico
y monumental, como Segovia, San Lorenzo del Escorial o La Granja, constituye
un punto de partida privilegiado para el excursionismo cultural.