Rutas

10 rutas. Presentamos diez de las rutas imprescindibles del Guadarrama, algunas son muy conocidas y otras menos. La descripción no pretende ser exhaustiva, sino descriptiva y orientativa de lo que uno se puede encontrar allá arriba, con algunos consejos quizá pertinentes. Al final añadimos sugerencias para escaladores.

Comienza en el puerto de Cotos, al que se puede acceder en coche o en el tren de montaña que sale de Cercedilla. A la entrada del Parque Regional se levanta el centro de interpretación de la naturaleza, donde podemos encontrar informaciones útiles y folletos en varios idiomas.

La laguna de los Pájaros

Se trata del mayor desnivel que podemos encontrar en la Sierra, unos 1200 metros de ardua y estética subida a lo largo de un solitario valle adornado con jaras. En primavera, las flores de las jaras aparecen como enormes copos de nieve prendidos de lo verde. Su olor es magnífico.

La Maliciosa

No hay adjetivos suficientes para describir el universo granítico de la Pedriza, un paisaje singular donde los haya, de una belleza a la vez austera y sobrecogedora. Hay que verla. Y olerla: en primavera reinan la jara, con sus flores, y otras plantas aromáticas como el cantueso o el tomillo. Las subidas se ven alegradas siempre por ese aire impregnado.

La Pedriza

Desde la pradera de Navarrulaque, en el valle de la Fuenfría, la senda Herreros avanza hacia los acantilados de Siete Picos como quien se acerca a un sueño. Cuando hay nieve y brilla el sol la felicidad es absoluta. Durante los primeros kilómetros el sendero es excelente.

Senda Herreros

Se llama Montón de Trigo porque desde lejos parece una parva de cereal. Cierra el valle de la Fuenfría por su extremo noroeste y es visible y reconocible desde lejos. La ruta que proponemos parte del pueblo de Cercedilla y remonta este paradisiaco valle repleto de bosques, arroyos y sendas. Si partimos de la estación de Cercedilla, lo mejor es tomar el camino Puricelli, que arranca en el extremo oeste del andén.

Corta pero espectacular senda que comunica Collado Ventoso con la Pradera de Majalasna. Para llegar hasta ella es necesario haber andado ya un poquito. Su acceso puede realizarse desde el Camino Schmid a su paso por el mencionado collado, o bien por la senda que asciende hasta la pradera de Majalasna desde Navarrulaque.