Integral de la Pedriza
No hay adjetivos suficientes para describir el universo granítico de la Pedriza, un paisaje singular donde los haya, de una belleza a la vez austera y sobrecogedora. Hay que verla. Y olerla: en primavera reinan la jara, con sus flores, y otras plantas aromáticas como el cantueso o el tomillo. Las subidas se ven alegradas siempre por ese aire impregnado. La ruta que reseñamos abarca una buena parte de su territorio, cruza bosques, laberintos de piedra y collados que permiten una visión panorámica. La ruta parte de Canto Cochino, centro neurálgico de la Pedriza, desde donde existen dos opciones para realizar la circular. Sugerimos la que remonta el valle por su fondo, a través de una senda conocida como “la autopista”, que al principio transcurre al lado del arroyo y que poco a poco va ganando altura e internándose en el bosque. De vez en cuando, en medio de la espesura del pinar, relumbran las cortezas de los abedules. En cierto momento el bosque queda atrás y la senda se adentra en el roquedo. Delante de nosotros se alzan imponentes Las Torres de la Pedriza (2015 metros), punto culminante del Parque Regional. Una vez ganado el Collado del Miradero, las Torres se rodean por su cara norte. Es interesante culminar esta 1º parte de la ruta subiendo a alguna de ellas (escalada de 1er y 2º grados).
A partir de aquí la ruta transita por un onírico laberinto de rocas. Conviene no perder de vista las señales del PR y prepararse para las emociones que proporciona pasar bajo gigantescos puentes de roca o junto a vertiginosos pináculos. En collado de la Dehesilla la ruta gira a la derecha en busca del regreso al punto de partida, Cantocochino, tras 6-8 horas de marcha.
Otra variante, la que constituye la circular propiamente dicha, parte también de Canto Cochino, pero en vez de recorrer el fonde del valle se encarama a la cuerda de las Milaneras a través de Collado Cabrón. Esta versión es, si cabe, más espectacular que la anteriormente descrita, pero también más difícil (hay que superar un resalte vertical de 3 o 4 metros de altura -escalada de tercer grado- que puede echar para atrás a personas no acostumbadas a escalar). Por lo que recomendamos esta variante sólo para montañeros expertos.
La Pedriza es una de las escuelas de escalada más formidable de la península Ibérica (y de Europa). Cuenta con cientos de vías equipadas de todos los grados de dificultad y altura. Es profundamente adictiva.